La administración autonómica de Navarra quiere recuperar el 2016 el tramo autonómico del Impuesto sobre las Ventas Minoristas de Determinados Hidrocarburos, conocido como céntimo sanitario, en las mismas condiciones en las que era aplicado en 2012, año en que fue eliminado en la Comunidad Autónoma.

En lo que respecta al gasóleo, el impuesto ascenderá a 2,4 céntimos por litro, importe que también se ha propuesto para la gasolina y el queroseno de uso general.

Así lo recoge el proyecto de Ley Foral de modificación de diversos impuestos y otras medidas tributarias de Navarra, que la administración ha aprobado y remitido al Parlamento de Navarra para su debate y aprobación.

No obstante, el documento indica que el impuesto «no tendrá efecto» para transportistas y conductores profesionales, ya que «tendrán derecho a devolución de las cuotas correspondientes».

La administración autonómica prevé que «las novedades fiscales» en el Impuesto de Hidrocarburos aporten una recaudación adicional a las arcas públicas de 14,15 millones en 2016, mientras que su aplicación para el 2017 está aún en proceso de estudio.