La directiva de la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística ha repasado en una videoconferencia las circunstancias que afectan a la actividad de los distintos subsectores que la integran, destacando la situación de las empresas de transporte vinculadas al sector industrial, al comercio, a la hostelería, a la distribución de productos energéticos, al reparto de muebles y electrodomésticos, o los portavehículos.

Todas ellas han paralizado o reducido su actividad de manera sustancial. Con menor intensidad, aunque afectadas también por una reducción del nivel de trabajo, se encuentran las empresas de transporte internacional frigorífico, muy perjudicadas económicamente por la falta de retornos a consecuencia del cierre de la actividad industrial en los países del centro de Europa.

A ellas se suman los operadores vinculados a la actividad portuaria, muy afectados por los problemas de operatividad en algunas terminales y depósitos, los de la construcción, las mudanzas, o la paquetería no relacionada con el comercio electrónico.

En mejores condiciones, han mantenido su volumen de trabajo las dedicadas a la distribución alimentaria a supermercados, áreas comerciales y domicilios, las de suministros relacionados con el e-commerce, y las que reparten productos farmacéuticos y sanitarios.

Medidas de apoyo

El sector del transporte ha sufrido una caída del 50% de media, aunque no es esa la imagen que se ha trasladado a la opinión púbica. Por ello, desde FVET han señalado la necesidad de poner en valor el trabajo de los profesionales del sector, que contrasta con «el frecuente maltrato y la descortesía con los que son recibidos y atendidos en los lugares de carga y descarga«.

Al mismo tiempo, se han mostrado preocupados por «la posible proliferación de impagos y alargamientos de los plazos de pago«, ya de por sí frecuentes en circunstancias normales. También han puesto de manifiesto la importancia de adoptar medidas de apoyo financiero y liquidez para evitar el cierre de empresas, así como de adaptar la oferta a la demanda real de servicios.