La OCDE plantea un impuesto de sociedades mínimo de alcance global, con el que se quiere evitar que las grandes multinacionales tributen en aquellos países que ofrecen un régimen fiscal más laxo.

En el ámbito marítimo, ETF estima que este proyecto «podría ser una herramienta importante para abordar los efectos negativos del uso de banderas de conveniencia en el transporte marítimo global».

El sindicato estima que el transporte marítimo de hoy está dominado por las banderas de conveniencia, que ofrecen ventajas normativas, impuestos corporativos bajos o nulos y una flexibilidad total sobre el reclutamiento de la tripulación, de tal modo que, según sus cálculos, os tres registros de buques más importantes del mundo, como son Panamá, Liberia e Islas Marshall, representan más del 40% de la flota mundial.

En este sentido, ETF considera que esta práctica ha sido crucial «para que los armadores aumenten la rentabilidad a expensas de la sociedad«.

Por todo ello, la federación defiende que incluir el transporte marítimo en esta propuesta alentaría a los armadores a abanderar sus flotas en sus países de residencia, les permitiría acceder a sistemas favorables de ayuda estatal y, en última instancia, contribuiría a dar a los trabajadores acceso a un trabajo remunerado adecuadamente y con condiciones laborales dignas.