La aprobación definitiva en Consejo de Ministros de la subida del salario mínimo interprofesional en un 5% anual, hasta los 950 euros al mes, tiene profundas consecuencias en diversos sectores económicos, especialmente en aquellos con retribuciones medias por debajo de este nuevo límite.

De igual modo, el incremento en el SMI también extiende sus efectos en aquellas zonas geográficas en las que las percepciones salariales (y a menudo también el coste de la vida) es más bajo, como ha demostrado el reciente caso de los agricultores extremeños.

Algo parecido podría pasarle al sector del transporte de mercancías por carretera, toda vez que existe un panorama muy heterogéneo a nivel nacional, dependiendo del convenio colectivo provincial que se aplique en cada caso.

Según datos de Fenadismer, el salario base medio de los conductores profesionales se sitúa en torno a los 995 euros al mes, aunque algunos convenios colectivos están por debajo de los 950 euros mensuales, circunstancia que obligará a revisarlos para adaptarlos al nuevo SMI aprobado por el Ejecutivo.

¿Hacia un convenio nacional único?

Estos cambios podrían contribuir a una mayor armonización de la retribución salarial de los conductores profesionales en el país, aunque, al mismo tiempo, a decir de muchos, también podría tener efectos contraproducentes sobre el empleo en el sector.

Al mismo tiempo, también incide de lleno en la posible necesidad de contar con un convenio único a nivel nacional, algo que es una petición ya histórica de las centrales sindicales, aunque, de igual modo, los empresarios de las provincias con menores salarios son reticentes a perder lo que en algunas ocasiones constituye su única ventaja competitiva frente a otros territorios.

Además, como recuerda Fenadismer, esta posibilidad permitiría simplificar la aplicación de la normativa europea sobre desplazamiento de conductores de empresas de transporte extranjeras a nuestro país que se contiene en el Paquete de Movilidad, aún por aprobar definitivamente.