biocombustible

El Parlamento Europeo ha votado favorablemente sobre el desarrollo de estaciones de combustible alternativo en Europa, lo que significa un paso más para terminar con la dependencia que tiene el transporte con el petróleo.

Para el vicepresidente y comisario europeo de Transporte en la Comisión, Siim Kallas, este resultado fortalece la propuesta de la CE, «especialmente en lo relativo a la cobertura mínima de la infraestructura y en la información para los consumidores y en la innovación. Confío en que estas medidas ambiciosas se aprobarán próximamente para el beneficio de los ciudadanos y la industria de la UE».

En enero de 2013, la Comisión Europea propuso una directiva para garantizar la puesta en marcha de las estaciones de combustibles alternativos en toda la Unión Europea, con normas generales para todos los Estados miembros.

La propuesta busca resolver la espiral que se venía produciendo debido a que las estaciones de servicio de combustibles alternativos no se construían porque no había suficientes vehículos, y a la vez que los consumidores no compraban vehículos porque no había estaciones. De ahí que la proposición prevea crear una infraestructura mínima para el suministro de electricidad, hidrógeno y gas natural destinado al transporte por carretera y mar.

En la votación del Parlamento Europeo se han reforzado algunas de las líneas iniciales propuestas por la Comisión, como la demanda a los Estados miembros de que fijen objetivos nacionales que contemplen al menos los requisitos mínimos establecidos por la Comisión.

Por otro lado, a esta directiva se le añaden otras disposiciones relativas a la reducción  de la congestión urbana y el despliegue de transporte público eléctrico; se introducen disposiciones para el uso de la electricidad en los aeropuertos y para la recarga de vehículos eléctricos fuera de los períodos de  hora punta, cuando el consumo y los precios son más bajos.

Asimismo se contempla la posibilidad de la recarga inalámbrica; se facilita la información de los consumidores a través de indicadores parecidos a los de los precios de los combustibles y la universalización del color de las mangueras y boquillas. Por último, se detallan los recursos financieros disponibles a nivel comunitario.

A pesar de ello, según la Comisión Europea, hay algunos puntos en los que el Parlamento no ha incidido lo suficiente, como por ejemplo, los requisitos para el uso de GNL en los sectores marítimo y de navegación interior, ya que son menos estrictos que en el original propuesto por la Comisión. Esto puede suponer la fragmentación del mercado, y continuar con la falta de demanda debido a la carencia de infraestructura. También pone en riesgo el cumplimiento de los Estados miembros de la directiva sobre el contenido del azufre en los combustibles de uso marítimo.

En cuanto a los puntos de recarga que no son accesibles al público, la falta de objetivos nacionales podría obstaculizar el desarrollo del mercado de los vehículos eléctricos debido a la reducción de la confianza de los consumidores.

Los próximos pasos sobre esta directiva se darán el 5 de diciembre, cuando previsiblemente el Consejo adopte un enfoque general en el Consejo de Transportes.