Planta de Nissan en Zona Franca de Barcelona.

La planta de Barcelona de Nissan quiere la fabricación de un turismo inicialmente adjudicado a la planta de Sunderland, en Reino Unido. La marca japonesa ha confirmado que fabricará en las instalaciones inglesas un nuevo modelo de la marca de lujo Infiniti a partir de 2015. Con esta adjudicación la planta inglesa llega a su máxima capacidad para los próximos años, por lo que Nissan ha decidido reubicar la fabricación de un modelo del segmento C, adjudicado previamente a esta planta, en otro centro productivo.

Como este producto no se ha adjudicado definitivamente a ninguna planta, la fábrica de Barcelona luchará para conseguir la asignación definitiva del nuevo modelo. Sin embargo, desde la compañía han afirmado que no son suficientemente competitivos como para optar a este producto. Por ello, lo primero que van a intentar es llegar a un acuerdo con los trabajadores con el objetivo de consensuar un Plan de competitividad que permita a la planta ser candidata a esta oportunidad.

La introducción de este producto en la planta de Barcelona supondría una inversión de 130 millones de euros para alcanzar las 200.000 unidades anuales totales. Además se crearían 4.000 empleos nuevos y surgirían nuevas oportunidades para los empleados temporales actuales.

Plan de Competitividad

El fabricante ha asegurado, tras seis meses de reuniones con la representación de los trabajadores, que el punto principal que ahora dificulta el acuerdo es establecer un salario de entrada para nuevos contratos de 19.000 euros con una progresión hasta 25.500 euros, “que es un salario en la media del sector”.

Según Nissan, la compañía no puede seguir rebajando sus medidas “puesto que necesitamos un mínimo de competitividad que nos permita ser suficientemente atractivos para optar a este nuevo modelo”. Además, ha destacado que el acuerdo también permitiría resolver el problema estructural de costes de la planta de Barcelona, que actualmente está un 30% por encima de la media del sector.

Para el ejecutivo de Nissan, todo esto debería ser “razón suficiente” para que los sindicatos entiendan que no se puede luchar por este coche si no se alcanza un acuerdo. La adjudicación de un turismo para la planta de Barcelona supondría la “confirmación de la nueva etapa de crecimiento”. 

Reunión con los sindicatos

En este escenario, Nissan y los sindicatos han retomado el proceso de diálogo para la mejora de competitividad que permitiese a la planta optar a la adjudicación del turismo. Sin embargo, la representación de los trabajadores no ha cambiado de posición, y como consecuencia no se ha alcanzado ningún acuerdo sobre la introducción de un salario de entrada más bajo para los nuevos contratos. 

Según han lamentado desde Nissan, los sindicatos “siguen sin entender” que si no se consigue atraer este modelo, se perderá la oportunidad de mantener la tendencia de crecimiento sino que a corto plazo “tendremos que afrontar retos muy duros, como un sobrante temporal de 750 empleados fijos en 2014, así como un sobrante permanente de 200 empleados fijos entre 2014 y 2015”.