El presidente del puerto de Bilbao, Ricardo Barkala, ha señalado en una entrevista con Onda Vasca que se mantendrán todas las inversiones previstas para este año, que ascienden a unos 60 millones de euros. Entre ellas, se encuentra la finalización del muelle AZ3, un proyecto al que se destinarán más de 30 millones una vez se puedan adjudicar los diferentes proyectos.

Barkala, que reconoce que la crisis ha llegado en «un momento económico-financiero fuerte» para el puerto, cree que es fundamental mantener la actividad económica y generar empleo en el entorno. Además, confía en que el tráfico caiga menos de lo esperado en el mes de abril, igual que ha sucedido en marzo, pues las empresas habían realizado ciertas compras y, cuando se produjo el parón de la actividad no esencial, esas importaciones seguían llegando.

Ahora, las empresas industriales, aunque no están funcionando al 100%, mantienen un ritmo de actividad notable, si bien en este mes de abril hay que tener también en cuenta la caída habitual de la Semana Santa. El presidente del puerto, que ha explicado que el ritmo de trabajo se mantiene, afirma que el tráfico de gas solamente ha registrado un ligero descenso respecto al récord de 2019.

Por su parte, la mercancía general contenerizada se ha reducido mínimamente, igual que el tráfico de productos siderúrgicos. El que sí ha sufrido una fuerte caída ha sido el de los cruceros, pues aunque estaba previsto que el puerto superara su marca máxima con 65 unidades y 80.000 cruceristas, es probable que finalmente no reciba a ninguno o que el tráfico sea residual.

En cuanto al ferry con Irlanda, que se había recuperado este año, se mantiene únicamente la actividad de carga. Desde el punto de vista sanitario, no ha habido contagios entre la plantilla de la Autoridad Portuaria, y en el conjunto de trabajadores que operan en el puerto, se han registrado «seis u ocho casos positivos de Covid-19«.