El consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Cartagena ha aprobado reducir las tasas de ocupación y actividad a los concesionarios que lo han solicitado, hasta el máximo que permite la ley según lo establecido en el Real Decreto de medidas de reactivación económica para hacer frente al impacto del Covid-19.

Se trata de Ilboc, Ership, Berge y Terminal Marítima de Cartagena, que se han visto afectadas por una reducción en el tráfico de graneles sólidos por acumulación de almacenamiento o reducción de consumo por la pandemia, lo que puede influir en los tráficos mínimos exigidos para 2020.

Esta medida, que supondrá un ahorro de 200.000 euros, pretende paliar sus dificultades, siempre que se acredite a final de año el impacto negativo en su negocio, tras aportar la documentación necesaria e identificar las variaciones sufridas respecto a su situación en los últimos cuatro años.

Hasta agosto, el tráfico de graneles sólidos ha descendido un 6,8%, lo que supone 287.000 toneladas menos movidas en los muelles. A pesar de ello, el puerto ocupa la tercera posición a nivel nacional en este tipo de tráfico, un dato relevante teniendo en cuenta que hace 10 años apenas movía tres millones al año y estaba en novena posición.

También se ha aprobado la modificación del proyecto de prolongación del rack de tuberías desde la zona de servicio hasta el límite con El Fangal, por las diferencias entre la información facilitada por las compañías con el emplazamiento real de los servicios. Cuenta con un presupuesto de 2,6 millones de euros y su plazo de ejecución finaliza en primavera de 2021.

El rack de tuberías tiene una anchura de 4,70 m, más una acera de dos metros de ancho y un vial de servicio de 5,30 m. También contará con dos pasos elevados que servirán para dar acceso a las naves colindantes y dar continuidad al vial de servicio.