El nuevo Plan de Sostenibilidad que acaba de presentar puerto de Tarragona reducirá a cero la huella de carbono de la Autoridad Portuaria para 2030. Incluye 23 objetivos medioambientales que se desplegarán durante la próxima década en forma de 82 acciones o metas alineadas con la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

En este sentido, sus intenciones pasan por la intermodalidad y el fomento del ferrocarril, el impulso de nuevos tipos de combustible verde y nuevas fuentes de energía renovable, garantizar la circularidad de todos los proyectos y mantener una política de transparencia.

El primer bloque temático del plan hace referencia a la sostenibilidad ambiental, con acciones enfocadas en la lucha contra el cambio climático a través de un uso responsable de los recursos, fomentando la circularidad y el aprovechamiento de los recursos naturales y preservando la biodiversidad.

De entre los 11 objetivos de este bloque, destacan la restauración, mejora y potenciación de los hábitats naturales de la Red Natura 2000, y la recogida y reutilización de las aguas pluviales de la ZAL mediante la construcción de un depósito de 1.000 m³.

En el apartado de la mejora de la calidad del aire, el Plan prevé la instalación de nuevos captadores y la aprobación de más instrucciones operativas, así como la creación de masa forestal en la zona portuaria.

Crecimiento sostenibile 

En el segundo bloque temático, orientado al crecimiento sostenible, se fomentará la transición energética, la digitalización de los procesos y el impulso de infraestructuras que favorezcan la mejora de la eficiencia, la competitividad y la conectividad.

Este es el que, de manera más determinante, permitirá una compensación de las emisiones de CO2 del puerto en un 96% a finales de 2021 y del 99% a finales de 2030, a través de acciones como la contratación de energía verde y la electrificación del muelle de cruceros.

Además, la Autoridad Portuaria seguirá apostando por la instalación de placas fotovoltaicas para la utilización de energía renovable, lo que reducirá la demanda de energía de red, y seguirá transformando su flota de vehículos en una flota eléctrica. Igualmente, se seguirán estudiando los usos del hidrógeno y potenciando el transporte ferroviario.

El último bloque temático está centrado en el compromiso social, con acciones dirigidas a la puesta en marcha de una nueva política de comunicación con el entorno, basada en la transparencia, el rigor y la inmediatez, así como a la creación de nuevos órganos de participación.