El recorrido tecnológico de los motores diésel debería ser un ejemplo para otras fuentes de energía. Tanto por eficiencia en el consumo energético como por la drástica reducción de sus emisiones contaminantes que se ha producido en la última década, esta tecnología se ha ganado a pulso seguir jugando un papel en la transición energética que vive el transporte.

Esta misma semana, el sector de automoción ha salido en bloque para pedir «prudencia y moderación con respecto al diésel», en una carta abierta firmada por los presidentes de Anfac, José Vicente de los Mozos, Aniacam, Germán López-Madrid, Faconauto, Gerardo Pérez, Ganvam, Lorenzo Vidal de la Peña, y Sernauto, María Helena Antolín.

«El combustible más eficiente»

Este grupo constata con datos concretos que «el diésel no contamina más que la gasolina». Es más, para ellos, «el diésel es el combustible más eficiente y con menores emisiones de CO2. Si comparamos con vehículos gasolina equivalentes, los vehículos diésel nuevos (que se venden actualmente en los concesionarios) presentan un consumo un 25% inferior y unas emisiones de CO2 por kilómetro 15% inferiores».

En la misiva, los representantes del sector aumovilístico español piden que «no se ataque ninguna tecnología ni se genere incertidumbre innecesaria en la ciudadanía, porque ello puede afectar muy negativamente tanto a las inversiones en nuestro país y al empleo directo e indirecto del sector, como a los compradores recientes de estos vehículos diésel, indefensos, que ven cómo pierde valor su inversión de cara al futuro».

De igual modo, para estas asociaciones, el hecho de «penalizar a los coches diésel (aunque sean nuevos), lo único que está provocando es un incremento de las emisiones de CO2 ya que están siendo sustituidos por vehículos gasolina. Lo que nos aleja, a su vez, de los objetivos marcados por la Comisión Europea».

Por todo ello, piden que los esfuerzos de las autoridades para reducir las emisiones contaminantes en España pasa, a su juicio, por «la introducción de medidas para retirar de la circulación los coches más viejos e ineficientes cuya edad media supera ya los doce años».