A lo largo del año 2020, 135 tripulantes fueron secuestrados en todo el mundo, con la particularidad de que el 95% de estos incidentes ocurrieron en el Golfo de Guinea.

Todo esto ha sucedido en aguas internacionales en un área que ocupa menos de un 20% del tamaño de la zona que dominaban los piratas somalíes hasta hace pocos años. Realizan sus ataques desde el delta del río Níger, en Nigeria, donde suelen llevar a sus rehenes.

Es por ello que 99 compañías del sector marítimo, organizaciones y Estados de bandera, incluyendo a Bimco, han firmado la Declaración para la Supresión de la Piratería en el Golfo de Guinea, tras las últimas reuniones del Comité de Seguridad Marítima de la OMI.

Aunque aún queda mucho camino, especialmente en lo que se refiere a medidas a corto plazo, se trata de una importante llamada a la acción, que permitirá aunar esfuerzos colectivos para terminar con este problema en el Golfo de Guinea.

Desde Bimco han valorado las iniciativas de diferentes países, como Nigeria, pero sostienen que se tardará varios años en poder controlar la situación. Durante este periodo, la mejor solución será contar con efectivos militares capaces de combatir estos ataques en la zona.

En su opinión, podría acabarse con la piratería con tan solo dos fragatas con helicópteros y un avión de patrulla operando en la zona. Por lo tanto, es necesario que los países que no están directamente involucrados en el conflicto aporten los activos necesarios de manera rotatoria.

Al mismo tiempo, los países de la zona deben apoyar estos esfuerzos a nivel logístico y proceder al enjuiciamiento de los arrestados. Puede que esta Declaración no constituya una solución a largo plazo para el problema de la piratería, pero ayudará a los tripulantes a sentirse más seguros. 

En cuanto a las causas principales de la piratería en el Golfo de Guinea solamente pueden ser resueltas por Nigeria. Se estima que unos 30 millones de personas viven en el delta del río Níger, muchas de ellas en condiciones difíciles, y sería ingenuo pensar que agentes externos puedan acabar con el problema de raíz.