Antes de que la Covid-19 irrumpiese en el escenario internacional, la previsión del tráfico de mercancías de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife era de 5.617.000 toneladas hasta mayo, lo que superaría en más de 300.000 la cifra de 2019 para el mismo periodo.

Sin embargo, debido a la crisis sanitaria, el tráfico ha llegado a los 4,8 millones de toneladas, lo que se traduce en un 8% menos respecto al año anterior y un 13% menos de lo previsto en el Plan de Empresa 2020.

Desde principios de año, el movimiento de mercancía general ha caído un 1,48%, el de graneles sólidos un 21,95% y el de graneles líquidos un 14%. Por su parte, la mercancía contenerizada ha crecido un 3,82% hasta las 1.366.371 toneladas.

En cambio, el tráfico de pesca fresca ha crecido un 10,13% hasta los 2,3 millones de toneladas. En lo que respecta a los buques, la cantidad de unidades llegadas a los puertos de Tenerife ha sido de 6.633, un 20,39% menos respecto a las 8.332 del año anterior.

Por último, conviene apuntar que el tráfico de pasajeros se ha reducido un 47,34%, lo que supone 1.258.882 de pasajeros menos, debido a las restricciones para viajar que se han producido durante el estado de alarma. A su vez, esto implica un descenso del 46,7% en relación a las previsiones del Plan de Empresa 2020, en el que se calculaba que llegarían unos 2.564.121 pasajeros.

Entre los meses de enero y mayo, han pasado por los puertos de la provincia 572.811 cruceristas, un 45,07% menos que en 2019. En total, han llegado 193 cruceros, pero 48 de ellos no movieron pasajeros.

Del mismo modo, el número de personas que ha utilizado líneas regulares se ha reducido en un 48%, arrastrando a los vehículos en régimen de pasaje, cuya cifra se ha estacando en 296.878, que suponen 234.000 menos.