Tren de Comsa Rail para Saica

Con la modernización de la línea en la que trabaja Adif, se espera que siga aumentando el tráfico en los próximos años.

En el año 2012, apenas circulaban tres trenes a la semana en la línea ferroviaria entre Sagunto y Zaragoza. Ahora, lo hacen como mínimo 36, pese a que entre julio y octubre de 2019 los operadores han tenido que utilizar un itinerario alternativo, al quedar la conexión interrumpida por unas obras de mejora que ha ejecutado Adif.

Es el mismo recorrido que ya tuvieron que realizar en 2015, cuando la circulación desapareció por el mal estado de la vía y debían realizar la ruta hasta el puerto de Valencia a través de Tarragona, tal y como señalan en el diario Las Provincias. En esta ocasión, las empresas ya han podido volver a realizar su trayecto habitual y han registrado, de hecho, un aumento de sus tráficos.

Esto se debe al movimiento de turismos y contenedores procedentes del puerto de Bilbao y de las áreas logísticas de Navarra y Zaragoza. Así, en la actualidad circulan 28 trenes semanales, repartidos entre los 10 de Captrain, seis de Continental Rail, y otros cuatro de Acciona, Low Cost y Transitia.

A esa cifra se añaden otros ocho sin anticipación, que se gestionan cuando los contenedores ya están completos. Se trata de contenedores refrigerados con alimentos frescos, destacando en los últimos tiempos los productos porcinos, que muchas veces viajan hacia China.

Electrificación

Además, con la modernización de la línea en la que trabaja Adif, se espera que siga aumentando el tráfico en los próximos años. En este contexto, recientemente ha adjudicado un contrato de asistencia técnica para el control y vigilancia de las obras de las subestaciones eléctricas de tracción y sus centros de autotransformación, telemando de energía y la línea aérea de alta tensión entre Zaragoza y Teruel.

Dentro del plan para la electrificación a 25 kV del tramo, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias contempla la ejecución de las subestaciones eléctricas de tracción de Cariñena y Villafranca del Campo, la línea aérea de alta tensión de 220 kV desde la subestación de REE de Calamocha a la futura instalación de Villafranca, así como de los centros de autotransformación.