El ROTT comienza a "negociarse" en febrero.

La devolución del Paquete de Movilidad a la Comisión de Transportes del Parlamento Europeo supone un nuevo retraso para el expediente.

Desde que ha comenzado 2019, el transporte madrileño está sufriendo un fuerte incremento en los precios del combustible, debido a la modificación por parte del Gobierno del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, que derogó el tipo autonómico para integrarlo en el tipo estatal, con efectos desde el 1 de enero.

En Madrid, el impuesto se verá incrementado en 3,1 céntimos por litro, aunque el verdadero efecto negativo, según CETM Madrid, lo sufrirán los turismos y vehículos de menos de 7,5 toneladas, ya que no se les aplica la figura del gasóleo profesional.

Desde la Asociacion, demandan también la supresión del límite de los 50.000 litros anuales por vehículo para que los vehículos a partir de 7,5 toneladas puedan solicitar la devolución del impuesto, pues perjudica a las flotas que por sus recorridos o capacidad tienen un mayor consumo.

La subida resulta «inaceptable» para el sector, que «lleva ya muchos años sufriendo la incomprensión por parte de las administraciones» y se está viendo atacado «de una manera cruel» pese a que está atrevesando grandes dificultades económicas.

A esto se añade la equiparación del impuesto del gasóleo al de la gasolina, que el Ejecutivo pretende aprobar en los Presupuestos Generales de 2019 y que supondría una subida adicional de 9,369 céntimos de litro.

Estos incrementos, a juicio de CETM Madrid, suponen «una nueva cortapisa» para ejercer su profesión en un sector que debería ser estratégico. Remarcan, asimismo, que este aumento impositivo podría incidir sobre otras áreas de actividad económica como la industria, el turismo y el comercio, además de repercutir en el valor final de los productos de exportación.