El comercio electrónico en el sector retail europeo está creciendo de forma exponencial, especialmente en los países del sur de Europa. Esta es una de las principales conclusiones del ‘European E-Commcerce Report 2017‘, elaborado por la Ecommerce Europe, EuroCommerce y la Fundación Ecommerce.

El volumen de negocios de este tipo de transacciones en el continente europeo ha aumentado un 15% en 2016, llegando a los 530.000 millones de euros en 2016. Para 2017, se prevé que esta cantidad ascienda a 602.000 millones de euros, lo que supone un incremento del 14%.

Las tendencias clave que se han identificado en el estudio muestran que la proporción de empresas con más de 10 empleados que cuentan con una web, está avanzando continuamente, pasando del 67% en el sector retail en 2010 al 77% en 2016.

Sin embargo, solamente el 18% de ellas vende a través de su página, aunque la situación varía entre los diferentes mercados europeos. Los países de Europa occidental siguen a la cabeza en el comercio electrónico, acumulando Reino Unido el 33% de las ventas online.

La proporción de consumidores que compran por Internet es más elevada en los países donde el e-commerce ya está más implantado, llegando al 87% en Reino Unido, el 84% en Dinamarca y el 82% en Alemania. Esto contrasta con las cifras de Rumanía, Macedonia y Bulgaria, que son las más bajas del continente.

No obstante, los países del Este y de Europa central son los que han logrado el mayor incremento en este tipo de ventas en 2016, llegando en Rumanía al 38%, en Eslovaquia y Estonia al 35%, en Ucrania al 31%, y en Polonia y Bulgaria, al 25%.

Mercado único europeo

El e-commerce, en combinación con el mercado único europeo, proporciona la oportunidad de comprar y vender en diferentes países sin tener que viajar o montar una tienda en otro lugar. El 33% de los compradores online europeos ha adquirido algún producto fuera de su país en 2016, destacando Luxemburgo, Rusia y Suiza, donde el porcentaje se eleva por encima del 60%.

Este tipo de transacciones son más populares entre las generaciones más jóvenes, ya que dos tercios de los europeos entre 16 y 24 años compra online frecuentemente, mientras que en el grupo de edad entre 55 y 74 años, la proporción baja a un tercio.

Por otro lado, el estudio muestra los principales desafíos del sector para mejorar la experiencia de compra, estando las principales reclamaciones vinculadas a la rapidez de los envíos, los fallos técnicos y los envíos dañados.

El comercio electrónico está generando nuevas oportunidades y modelos de negocio, nuevas profesiones y nuevas formas de interacción con los consumidores. Ellos cada vez compran más por Internet y los comercios cada vez venden más por esta vía.

Además, ambos combinan los canales online y offline, lo que está llevando a un negocio omnicanal, para lo que es preciso que desde la Unión Europea se diseñen políticas para fomentar su desarrollo.