España ha logrado escalar posiciones en el ranking mundial del comercio electrónico, hasta colocarse en el puesto número 24 de la lista de 152 países que componen el indicador de la UNCTAD sobre comercio electrónico B2C.

España ha ascendido diez posiciones en el escalafón entre 2019 y 2020 para colocarse entre Eslovaquia y Croacia, con un índice de 84,9 puntos.

En el caso español destaca, por lo que respecta a los registros de 2020, la alta penetración de internet, así como el número de ususarios del canal on-line que, sin embargo, contrastan con los pobres datos de confianza en los servicios postales públicos y de disponibilidad de servidores de internet seguros.

Por otra parte, tres países europeos encabezan este listado, con Suiza a la cabeza, seguido de los Países Bajos y de Dinamarca. Además, otros cinco países están colocados entre los diez más avanzados del planeta por lo que respecta a servicios de comercio electrónico para consumidores finales.

Pese a los avances que se han producido durante el pasado ejercicio en muchos países en vías de desarrollo, el informe del organismo internacional certifica que sigue existiendo una importante brecha entre los países desarrollados y el resto del mundo por lo que respecta a la intensidad en el uso del canal on-line para la compra de bienes y servicios que requiere, según la UNCTAD, de un impulso de las administraciones públicas con el fin de recortar la distancia.