Camiones repostando combustible en una EESS estacion de servicio

Camiones repostando combustible en una EESS estacion de servicio.

El precio del gasóleo no desciende al mismo ritmo que el del petróleo americano que lleva experimentando durante las últimas semanas una caída que le ha hecho situarse en los precios mínimos desde 2012, esto es debido a varios factores, pero entre ellos destaca el alza de los márgenes de las petroleras, que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), ha denunciado en varias ocasiones, la última en abril.

Desde la Federación Gallega de Transportes, Fegatramer, han criticado este fenómeno que Competencia denominó en su día como cohete-pluma, esto es que, cuando sube el precio del petróleo, rápidamente se traslada al del gasóleo en el surtidor y normalmente en la misma proporción que la subida del barril pero, sin embargo, los precios de los mismos caen ligeramente cuando hay descensos en la cotización del barril.  

Actualmente, el petróleo se cambia al precio más bajo desde mediados de 2012. El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se ha abaratado en tres dólares en los últimos días tras marcar los mínimos desde 2012, y se cambia por 93 dólares, mientras que el Texas ‘sweet light’ americano registra una tendencia parecida, hasta 89 dólares.

Por todo ello, desde Fegatramer vienen manifestando de forma reiterada desde hace años que «el mercado de carburantes de automoción en España muestra precios y márgenes entre los más altos de la UE y por encima de economías de tamaño comparable», instando a Competencia a que tome medidas al respecto.

Actualmente, denuncian desde la Federación, la velocidad de ajuste de los precios minoristas nacionales a las variaciones en los precios internacionales del carburante no es asimétrica, es decir, cuando se produce un incremento en los precios internacionales, los precios minoristas nacionales reaccionan más rápidamente, que cuando los precios internacionales disminuyen.

Como ejemplo de lo defendido, desde Fegatramer creen revelador la evolución de los precios en los surtidores del último mes en las estaciones de servicio españolas y el precio del petróleo, mientras que «tampoco son desdeñables los datos que se pueden deducir del estudio comparativo de los precios de las distintas gasolineras de España». 

Ello, tiene efectos perjudiciales para los consumidores finales, en este caso los empresarios de transporte de mercancías por carretera, «puesto que no se benefician rápidamente de las bajadas de los precios internacionales del petróleo, pero sí sufren con mayor rapidez las subidas de los mismos», han sentenciado desde la Federación.