Según Fenadismer, El Corte Inglés estaría llevando a cabo sus servicios de reparto de los productos que vende a través de su canal on-line «con vehículos particulares, lo que supone una vulneración manifiesta de la legalidad vigente en materia de transportes».

Así pues, la organización ha puesto la situación «en conocimiento de los Servicios de Inspección de Transporte a fin de que se proceda a la paralización inmediata de la actividad de reparto por ilícita y se sancione gravemente a dicho grupo empresarial».

La patronal estima que lo que califica de «situaciones de ilegalidad y bolsas de fraude en el sector del transporte en nuestro país» no se circunscribirían, en su opinión, «a pequeñas actuaciones aisladas, sino que en algunos casos se llevan a cabo a gran escala promovidas por destacados grupos empresariales, marcas de “reconocido prestigio” que, amparados por una presunta impunidad, campan a sus anchas«.

Fenadismer critica estas «gravísimas y repudiables actuaciones ilegales que está llevando a cabo una empresa española insignia y referente nacional como es El Corte Inglés» y llama la atención sobre la posibilidad de que «fueran dichos trabajadores que se encuentran con su relación laboral suspendida y percibiendo su salario del Estado los que además, de forma fraudulenta, hicieran el reparto de las mercancías en sus coches particulares a cambio de un pequeño incentivo económico, mientras miles de transportistas permanecen en sus casas parados por falta de actividad».

Sin embargo, la cadena ha anunciado a los representantes sindicales de su plantilla esta misma semana que los trabajadores afectados por el ERTE aplicado a causa de la pandemia irán reincorporándose a sus puestos de trabajo, a medida que se vayan abriendo establecimientos en diferentes zonas del país, en función del plan de salida de la crisis de las autoridades.