La sentencia del Tribunal Supremo de octubre de 2020 que anuló el requisito de antigüedad de los vehículos para quienes acceden al sector del transporte de mercancías, y la resistencia del Ministerio de Transportes a restablecer requisito alguno de acceso, ha permitido la entrada al sector de 5.000 nuevos transportistas y 18.000 vehículos usados.

Todo ello, unido a la rebaja del nivel de exigencia para la obtención del título de transportista en algunas Comunidades Autónomas, continúa produciendo, a juicio de Fenadismer, «efectos muy negativos en la necesaria ordenación del sector, así como en la edad media actual de la flota«.

Estos efectos se extienden a todos los segmentos del transporte de mercancías por carretera, siendo especialmente significativos en el transporte ligero, que «se encuentra absolutamente desregulado«, tras la eliminación en 2013 de todos los demás requisitos de acceso a este subsector.

Esta desregulación ha provocado que en el último año se haya producido la entrada masiva de más de 4.800 nuevos transportistas ligeros, sin poseer titulación profesional alguna y con vehículos de cualquier antigüedad.

Esto ha permitido aumentar la flota de vehículos ligeros en 6.300, mientras que en el transporte pesado, la eliminación del requisito de antigüedad ha permitido incrementar la flota en 11.500 vehículos.

Desde la Federación, insisten en la necesidad de establecer requisitos para acceder al sector, en consonancia con los objetivos de mejora medioambiental que persiguen tanto las políticas de la Unión Europea como del propio Gobierno, pues la desregulación existente va en la dirección contraria.

En este sentido, la antigüedad del parque español de transporte por carretera, que es de las más altas de Europa, ha alcanzado valores récord, con una edad media de 13,9 años en el caso de los vehículos rígidos y de 7,7 años en las cabezas tractoras, prácticamente el doble que en 2007.