La Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España, Fenadismer, solicitará tanto a los Ministerios de Consumo e Industria, como a la CNMC, que inicien una nueva investigación contra las principales compañías petrolíferas por posibles prácticas restrictivas de la competencia y de fijación de precios en la venta de carburantes en España.

Según apuntan los transportistas, las importantes bajadas del precio del crudo internacional que se están produciendo a consecuencia de la epidemia del coronavirus no están teniendo una repercusión real en el precio de los carburantes que se suministran en las gasolineras españolas.

En este sentido, se ha detectado una alteración artificial de los precios, que no corresponde con el descenso de más del 20% del precio del crudo en los mercados internacionales, pues el Brent ha pasado de los 70 dólares a situarse por debajo de los 50. 

Esto denota, para Fenadismer, «una nueva situación restrictiva de la competencia«, pues el precio de venta al público de los carburantes se ha mantenido estable en las últimas semanas, en torno a 1,20 euros en el caso del gasóleo A y de 1,30 euros en el de la gasolina.   

La situación ha tenido como consecuencia «un gravísimo perjuicio para todos los consumidores tanto profesionales como particulares«, en especial para el sector del transporte de mercancías por carretera, que consume el 51% del total del gasóleo de automoción en España.

Esto contrasta con «los impresionantes beneficios» obtenidos por las compañías petrolíferas, que ya han sido anteriormente sancionadas por prácticas restrictivas de la competencia, pero sin que las multas produzcan un efecto disuasorio.

La Federación insiste, por tanto, en la necesidad de vigilar el mercado de distribución de carburantes y de sancionar, en su caso, «de forma ejemplarizante» a las petroleras que hubieran realizado prácticas restrictivas de la competencia.