La Autoridad Portuaria de Tarragona ha finalizado la primera fase de construcción del Muelle de Baleares, lo que supone que ya tiene el fondo marino condicionado de manera uniforme después del dragado que se ha llevado a cabo en el último mes.

También se ha realizado el montaje de la barrera anti-turbidez, una vez retirado parte del rompeolas donde irá el nuevo dique, y se ha trasladado el dique flotante Mar del Aneto al Muelle de Cataluña.

La segunda fase dará comienzo en los próximos días y consistirá en la colocación del material rompeolas desde el mar con dos embarcaciones gánguil que ya se encuentran a las instalaciones. En total, se prevé la colocación de 1.232.000 toneladas de rompeolas en el fondo marino procedentes de la cantera de Vallcarca.

Las obras, con un presupuesto de más de 27 millones de euros, se iniciaron oficialmente el 17 de abril con la firma del acta de replanteamiento y se ejecutarán en un plazo de 14 meses, lo cual sitúa la finalización de los trabajos a mediados de 2021.

Esta nueva infraestructura cambiará de forma sustancial el espacio del dique de Levante destinado al atraque de los cruceros, que tendrá una superficie de cuatro hectáreas y 460 metros de largo.

La línea de atraque total será de 700 metros, puesto que en 240 de estos 460 metros de longitud, se podrá atracar en ambos lados. De este modo, se doblará el número de cruceros que podrán atracar simultáneamente, pudiendo acoger la dársena a los más grandes del mundo.

Además, se prevé que en un futuro los servicios se amplíen también a los graneles sólidos y las terminales multipropósito.

La segunda fase dará comienzo en los próximos días y consistirá en la colocación del material rompeolas desde el mar