La reivindicación de tener un ministerio de Transporte, significada desde diferentes ámbitos del transporte de mercancías por carretera, parece estar próxima a convertirse en realidad.

María José Rallo, la secretaria general de Transportes del Ministerio de Fomento, ha avanzado cuáles son las líneas de trabajo del actual equipo del ministerio, que a falta de que se confirme el nuevo Gobierno salido de las elecciones del 28 de abril, pasan por superar el modelo de un ministerio que siempre se ha visto como «constructor», para abordar el reto de alinear las prioridades del ministerio con los grandes retos actuales, con los conceptos de digitalización y movilidad como un elemento para el crecimiento económico de las empresas y como elemento de cohesión social.

En la clausura de la Asamblea General de Astic, celebrada este pasado viernes en Granada, Rallo ha adelantado que este nuevo modelo, contempla un cambio en la denominación del ministerio de Fomento, que ya se recogía en el programa del Partido Socialista con el que concurrió a las últimas elecciones, que pasará a denominarse «Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana».

A este respecto, Rallo ha adelantado que en el ministerio se trabaja en una estrategia de «movilidad segura y conectada», con un planteamiento transversal e integrador y con la implicación de otros ministerios, como el de Transición Ecológica, el de Industria o el de Interior, en un modelo de responsabilidades que afecta a todas las Administraciones.

Con el ánimo de trabajar conjuntamente con todos los actores implicados, buscando sinergias, el desarrollo de este nuevo planteamiento se estructura en ocho ejes, que contemplarán con un enfoque integrador, las reivindicaciones del sector del transporte de mercancías por carretera que le expuso Marcos Basante, presidente de Astic.

Para la secretaria general de Transportes del Ministerio de Fomento, Astic es un eslabón esencial ante los nuevos retos que afectan, no sólo al sector del transporte sino a toda la economía en su relación con el proceso de digitalización.

En un contexto «de cambio disruptivo y de cambio de paradigma, que en el fondo es un cambio de modelo«, la solución debe pasar por alcanzar un sector fuerte y atractivo, preparado para competir en un mundo global.

En estos ocho ejes se contempla el desarrollo «de una movilidad inclusiva y cotidiana» y también de un «reenfoque de las políticas inversoras«, potenciando la conservación, la intermodalidad o la introducción masiva de tecnología aplicada a la gestión de las infraestructuras.

Conceptos como seguridad, digitalización, cadenas logísticas, del papel de la administración para ayudar a tener un sector del transporte más potente y más sostenibles, de los aspectos laborales y sociales, con el Ministerio como catalizador, los ha citado Maria José Rallo, como aspectos clave a desarrollar, así como la «necesidad de abordar una transición de forma ordenada y justa» que salvaguarde las inversiones de las empresas.

«Este cambio de concepción ha venido para quedarse«, apuntaba Rallo. Desde el equipo del actual ministerio de Fomento, se elaborará un documento, que se someterá a debate y participación de todos los sectores implicados.