Tren de mercancías de Renfe con doble tracción

Cabe la posibilidad de establecer una sola entidad con diferentes divisiones, sin separación legal.

A partir de 2017, el Ministerio de Fomento podrá integrar Renfe y Adif bajo la tutela de un nuevo ‘holding’ ferroviario con cuentas de resultados separadas, pero dentro de un mismo sistema de gestión, según informa El Confidencial.

De este modo, la puesta en marcha del llamado ‘cuarto paquete ferroviario’ por parte de la Comisión Europea permitirá a la titular de Fomento, Ana Pastor, acabar con las disfuncionalidades e ineficiencias generadas por el modelo dual implantado en 2005.

Desde Bruselas, han tomado nota de la situación en Alemania y Francia, que han vuelto a unificar la gestión y la operación ferrovaria, y han modificado la Directiva Recast del año 2012, que establece la estructura institucional del sector y anticipa la apertura de los mercados nacionales de viajeros a partir del 1 de enero de 2019.

La futura normativa comunitaria permite la integración vertical de un administrador de infraestructura y de una empresa ferroviaria a través de distintos modelos societarios. Así, las opciones dispuestas por la CE facilitan que una empresa de nueva constitución pueda controlar ambas filiales, o bien que cualquiera de ellas pueda actuar como matriz de la otra.

Incluso cabe la posibilidad de establecer una única entidad con distintas divisiones sin separación legal, siempre y cuando las funciones esenciales se realicen por cuerpos directivos independientes.

Limitaciones de Bruselas

En el eventual grupo integrado con Renfe, la futura Adif dispondrá de separación contable y de deudas, en tanto que sus ingresos solo se destinarán a financiar actividades, devolver préstamos y pagar dividendos al Estado como propietario actual. Tampoco podrá emitir ni recibir créditos a favor o por parte de ninguna de las operadoras.

Por otro lado, las limitaciones de Bruselas incluyen un máximo de dos mandatos para los consejeros, miembros del comité de dirección y personas con capacidad de decisión en funciones esenciales tanto de Adif como de Renfe.

Además, la liberalización del servicio nacional de viajeros será obligatoria a partir de 2019, salvo que un país licite antes un título habilitante. Es el caso de España con el pretendido concurso del corredor del AVE a Levante, que el Gobierno anunció a mediados de 2014.