El Ministerio de Fomento ha iniciado las actuaciones para garantizar que la prestación del servicio viario en las autopistas cuya concesión finaliza en 2018 y 2019 se realiza en condiciones óptimas para los usuarios, una vez que se elimine el peaje, tal y como ha avanzado el titular del departamento, José Luis Ábalos.

El Gobierno tiene previsto liberar en esta legislatura los peajes de las autopistas cuya concesión termina próximamente. Esto es, la AP-1 Burgos-Armiñón, cuyo periodo concesional finaliza el 30 de noviembre de 2018, y las autopistas AP-7 Tarragona- Alicante y AP-4 Sevilla-Cádiz, en cuyo caso se extiende hasta el el 31 de diciembre de 2019.

Con el objetivo de mejorar la planificación y desarrollo de estas actuaciones, se han remitido cartas a los responsables de los gobiernos autonómicos en las regiones por las que discurren estos tramos de Autopistas, es decir Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Castilla León, así como a la Diputación Foral de Álava.

De este modo, se pretende impulsar la creación de grupos de trabajo que permitan canalizar las diferentes peticiones y necesidades que se transmitan desde cada Comunidad.

Abertis reclama a Fomento 3.400 millones

Abertis no ha dejado pasar tiempo tras el nombramiento de del nuevo ministro de Fomento para reclamar a Fomento más de 3.400 millones por garantías de tráfico, obras por capitalizar y agravios por desdoblamientos de carreteras gratuitas, en relación con las concesiones Acesa (AP-7) y Aumar (AP-7 entre Tarragona y Alicante y AP-4 de Sevilla a Cádiz).

La concesionaria ya trató de negociar con los anteriores ministros de Fomento del gobierno del PP, Ana Pastor e Iñigo de la Serna, la deuda a cambio de una ampliación del plazo de explotación. Una opción que se ha esfumado con los planes de Fomento de no renovar las actuales concesiones.