El Gobierno francés ha hecho oídos sordos a la petición del sector galo de transporte de mercancías por carretera para que levante temporalmente las restricciones existentes en las carreteras del país para la circulación de los vehículos pesados en una postura coordinada con el resto de los países de su entorno.

De esta manera, el Ejecutivo galo no ha querido tener en cuenta las especiales necesidades de abastecimiento que se producen en un estado de crisis sanitaria extendida por todo el continente y, peor aún, demuestra una gran miopía en relación con los transportistas de otros países que tienen que cruzar el territorio francés obligatoriamente.

Esta situación muestra de nuevo la inoperancia de la Unión Europea, donde coexisten diferentes planteamientos en momentos de crisis, incluso contra las recomendaciones de la Comisión Europea.

Así mismo, esta decisión dificulta, como recuerda Fenadismer, el retorno de los transportistas de internacional a sus lugares de origen para poder continuar desarrollando su actividad, e incluso aumenta su riesgo de contagio, precisamente cuando más se necesita que los vehículos estén en funcionamiento la mayor cantidad de tiempo posible.

Ante esta circunstancia, la asociación pide al Gobierno español que, con carácter urgente, haga las gestiones pertinentes ante el Gobierno galo para que reconsidere su posición, que afecta a gran parte del transporte durante los fines de semana.