Francia seguirá eximiendo de aportar una PCR negativa a trabajadores transfronterizos y a todos aquellos que entren en el país por vía terrestre a partir de la medianoche del sábado 23 de enero, según ha anunciado el Gobierno galo.

De igual manera, las autoridades francesas tampoco tienen previsto exigir un período de cuarentena a los viajeros europeos, algo que sí se pide a los procedentes de países terceros.

El Ejecutivo galo es consciente de las necesidades de abastecimiento que tiene el país, así como de las consecuencias que podría tener para sus cadenas de suministro el hecho de obligar a probar que no se porta el coronavirus a los trabajadores transfronterizos que desarrollan su labor profesional en Francia, así como a otros empleados que, como los conductores profesionales, puedan estar en tránsito o dirigirse puntualmente a algún lugar de destino en territorio francés para cargar o descargar merncacía

Francia quiere estrechar el control de los visitantes que accedan al país desde fuera de la Unión Europea con el fin de evitar la expansión de nuevas cepas mutadas de la covid-19 en su territorio, por lo que va a introducir la necesidad de aportar una prueba negativa a aquelos ciudadanos que accedan por vía aérea procedentes de fuera de la UE.

Pese a que la Unión Europea intenta buscar una coordinación de las medidas que se adoptan para controlar la pandemia, cada país sigue estableciendo las que estima más adecuadas a su situación sanitaria concreta.