Glovo ha iniciado el procedimiento para realizar contratos de trabajo a casi 2.000 de sus repartidores, con el fin de cumplir con los términos que establece la ‘Ley Rider’, cuya entrada en vigor está prevista para el próximo 12 de agosto.

La plataforma electrónica tiene previsto iniciar la contratación directa de cerca de 2.000 repartidores antes de que acabe este 2020, con horarios y retribuciones fijas, así como en rutas concretas para aquellos servicios que, por su naturaleza, son viables tecnológica y operativamente, en lo que considera una primera fase de transición que se irá completando y ampliando en meses posteriores.

La medida implica que Glovo planea mantener a repartidores autónomos en un volumen suficiente que le permita compaginar el cumplimiento de la legalidad vigente marcada por la ‘Ley Rider’ y la sentencia del Supremo en relación con los repartidores, con su propia viabilidad económica.

De esta manera, la plataforma pretende cumplir con la presunción de laboralidad establecida legalmente para las personas que presten servicios retribuidos consistentes en el reparto o distribución de cualquier producto de consumo o mercancía, por parte de empleadoras que ejercen las facultades empresariales de organización, dirección y control de forma directa, indirecta o implícita, mediante la gestión algorítmica del servicio o de las condiciones de trabajo, a través de una plataforma digital.