La naviera Hyundai Merchant Marine, HMM, ha seguido los pasos de otras como Maersk, CMA-CGM, MSC o Hapag-Lloyd, y comenzará a aplicar recargos a sus clientes para compensar el aumento de los gastos derivados de su adaptación a los nuevos límites de azufre.

La surcoreana se prepara así para la nueva regulación de la Organización Marítima Internacional, OMI, que entrará en vigor en enero de 2019. Estas medidas por parte de los operadores han sido rechazadas por los cargadores, que se quejan de una falta de transparencia en los costes y piden más diálogo, en lugar de tomar esta clase de decisiones unilateralmente.

Actualmente, HMM ocupa el décimo puesto entre las líneas de contenedores más grandes del mundo, con buques que suman una capacidad total de 412.000 TEUs. Al comienzo del próximo ejercicio, comenzará a aplicar este nuevo recargo en sus tarifas, transfiriendo a sus clientes parte de sus costes operativos.

En este sentido, es preciso que las navieras sean mucho más transparentes en lo que respecta a sus mecanismos de recuperación de costes, que diferirán en gran medida en función de la opción elegida para cumplir con la regulación, dado que algunas prefieren de momento la instalación de ‘scrubbers‘ en sus embarcaciones.