Por fin se ha conocido el plan de reestructuración de la aerolínea española, fusionada con British Airways bajo la enseña de IAG que se venía anunciando desde hacía varios meses. El plan de transformación de Iberia, diseñado desde IAG, incluye cambios estructurales permanentes en todas las áreas de negocio de la compañía, «con el objetivo de que Iberia deje de tener pérdidas y recupere la senda de los beneficios«.

Según el comunicado hecho público para dar a conocer este «plan para salvar Iberia» la aerolínea española ha registrado pérdidas de 262 millones de euros entre enero y septiembre de este año, mientras que IAG ha perdido en conjunto 39 millones, tras haber ganado 338 millones de euros en 2011.

Lo más destacado del «Plan de Transformación«, se puede sintetizar en los siguientes puntos

• Detener el deterioro de caja de Iberia a mediados de 2013.
• Mejorar los resultados en al menos 600 millones de euros para 2015, en línea con el objetivo de IAG de alcanzar un retorno sobre el capital del 12% para ese año.
• Reducción de la capacidad en un 15% en 2013 para centrarse en las rutas rentables.
• Disminución de la flota en 25 aviones, de los que cinco serían de largo radio y 20 de corto radio.
• Recorte de la plantilla en 4.500 personas para salvar alrededor de 15.500 puestos de trabajo, en línea con los recortes de capacidad y el aumento de productividad en la aerolínea.
• Nuevas iniciativas comerciales para incrementar los ingresos unitarios, que incluyen un aumento de las ventas por servicios complementarios y opcionales, y el rediseño de la página web.
• Suspender la actividad de mantenimiento a terceros que no sea rentable y mantener los servicios de handling que sean rentables fuera del hub de Madrid.

Acuerdo antes del 31 de enero

El consejero delegado de Iberia, Rafael Sánchez-Lozano, ha segurado que actualmente Iberia no es rentable y que la compañía «hace aguas por todas partes«, por lo que hay que acometer cuanto antes medidas para solucionar el problema de forma estructural «si no la compañía no tendrá ninguna viabilidad«.

Desde la compañía se ha explicado que las negociaciones con los sindicatos, que confían en finalizar antes del 31 de julio, deben centrarse ahora en la fórmula a través de la cual se realice la reestructuración de estos 4.500 empleados, a través de despidos, de prejubilaciones u otras fórmulas. Los sindicatos, el pasado mes de octubre, ya habían adelantado su postura según la cual «rechazaban cualquier plan de reestructuración basado en recortes laborales«.  Habrá que esperar a que se inicien los primeros contactos, para ver la voluntad de las partes de alcanzar un acuerdo que permita compaginar los distintos intereses de las partes.

El plan supondrá igualmente mejoras globales de productividad y la introducción de ajustes salariales permanentes para lograr una base de costes competitiva y flexible.

«Nosotros hemos puesto encima de la mesa un problema serio, lo hemos explicado y hemos propuesto una solución seria y bien pensada. Si ellos piensan otra solución mejor estamos dispuestos a escucharlo«, ha asegurado Sánchez-Lozano,  para quien lo más importante es resolver los problemas estructurales «no poner parches».

«La compañía no tiene otra posibilidad más que afrontar el tema ahora, tiene recursos para hacerlo y si no tomamos medidas profundas y que permitan un cambio permanente el problema no tendrá solución«, justificó.

Durante la presentación del programa de invierno, que se realizará en las próximas semanas, se anunciarán en qué rutas se realizará la reducción de capacidad del 15% prevista para 2013, que será del 13% en el largo recorrido y del 21% en corto.

En el caso de que no se lograse dicho acuerdo antes de la fecha presentada del 31 de enero como último plazo posible para alcanzar un acuerdo, se afirma desde IAG que «serán necesarios recortes mayores y una mayor reducción del tamaño y de las operaciones de Iberia, para proteger el tráfico natural de largo radio en Madrid y salvaguardar el futuro de la compañía«.

Mediación de la ministra de Fomento

Ana Pastor ha avanzado que el martes mantendrá una reunión con los responsables de la empresa para «analizar» de forma conjunta el plan de transformación.

Frente al clima de desencuentro entre empresa y sindicatos, Pastor ha señalado que considera «muy importante que exista negociación y entendimiento entre las partes«. El plan «debe ser integral y no unilateral, ni afectar solo a las personas«, ha señalado.

El gobierno ya ha intervenido anteriormente en el conflicto de Iberia, al aprobar en mayo un proceso de arbitraje para poner fin a la serie de huelgas planteadas por el sindicato de pilotos en contra de la creación de Iberia Express.