En línea con su objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2030, Ikea ha adquirido recientemente 30 furgonetas eléctricas fabricadas por Quantron para dar servicio al centro logístico que tiene situado cerca de Viena.

Con estos vehículos, podrá realizar unas 117.000 entregas libres de emisiones solamente en el primer año y reducir las emisiones de CO2 en más de 300 toneladas. Esto, a su vez, corresponde a más de 1,5 millones de kilómetros recorridos y más del 65% de las entregas realizadas en la zona.

El modelo Q-Light, completamente eléctrico, ya fue utilizado para realizar pruebas en estas instalaciones en el mes de junio. Ofrece una autonomía de al menos 170 kilómetros, una potencia de 100 kW o 134 CV.

En cuanto a la potencia máxima de carga, asciende a 70 kW. La electricidad para los vehículos se generará a partir de sistemas fotovoltaicos y procederá al 100% de fuentes de energía renovables.

Por sus características, pueden utilizarse para los desplazamientos entre las localizaciones de Ikea y los domicilios de los clientes. En principio, se dedicarán a las entregas que deban realizarse en los 23 distritos municipales, en un radio de 30 kilómetros respecto al centro logístico.