El tráfico de mercancías del puerto de Bilbao se acerca en la primera mitad de 2020 a los 16,4 millones de toneladas, lo que implica un descenso de un 6,8% con relación al mismo período del año pasado, cifra que se coloca por debajo de las caídas registradas en otros puertos de la cornisa cantábrica.

Con más detalle, los graneles líquidos han perdido un 2% anual, al encontrarse parada una de las líneas de refino de Petronor por la falta de demanda, algo que ha provocado una fuerte caída en los movimientos de crudo y de fuel pesado.

Los graneles sólidos, por su parte, también caen un 16% debido, sobre todo, a la caída en la exportación de cemento y clínker, minerales no metálicos, chatarras y habas de soja.

La mercancía general también ha retrocedido 11%, algo que trae causa del descenso registrado en los movimientos de mercancía contenerizada, mientras que la mercancía general convencional, por su parte, baja un 9%.

Los productos siderúrgicos, los que más peso tienen en este apartado, ya que representan el 63% de la mercancía general convencional, descienden en 107.000 toneladas.

Por otra parte, también destaca el crecimiento del embarque de piezas especiales, ya que el enclave vizcaíno ha recibido 2.295 transportes especiales, un 11% más que en el mismo período del año pasado.

En este mismo ámbito, mención especial merecen los productos eólicos, que crecen un 24% con respecto al primer semestre del año pasado, hasta alcanzar las 96.711 toneladas.