Arrancan las obras de construcción de la nueva terminal de fertilizantes del puerto de Santander, que se espera esté operativa durante el verano de 2022, lo que podrá consolidar este tipo de tránsito en el enclave cántabro, avanzando en su especialización.

La nueva infraestructura, cuyas obras llevan a cabo Fernandez Rosillo en su parte civil y a Calero Indaisa, en la parte mecánica, cuenta con una previsión de movimiento de 60.000 toneladas/año, una superficie de 7.000 m², una capacidad de almacenamiento de 25.000 toneladas, una capacidad de descarga de 7.000 toneladas al día y una capacidad de levante de 10.000 toneladas al día a camión.

Desde la Autoridad Portuaria se ha destacado que se trata de una terminal “muy eficiente” tanto en materia de optimización de los rendimientos de descarga de la mercancía, como en gestión medioambiental “ya que reducirá las emisiones de polvo a la mínima expresión”, según ha asegurado su presidente, Francisco Martín.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, por su parte, ha destacado la “positiva transformación” que va a sufrir el puerto durante los dos próximos años con una inversión de más de 100 millones de euros y ha señalado que se trata “de un activo fundamental de la Comunidad Autónoma, que representa el 12% del PIB”.

El jefe del ejecutivo cántabro ha puesto de manifiesto las dificultades que ha sufrido el puerto por las “deficientes comunicaciones y la falta de inversiones” y ha asegurado que ya están en marcha el nuevo acceso al puerto y el ferrocarril con Madrid “con una primera fase de adjudicación de dos tramos y un horizonte de tener toda la obra en marcha a finales de 2023”.