Justo cuando el sector marítimo comenzaba a respirar aliviado porque la guerra comercial entre Estados Unidos y China parecía llegar a su fin, Trump ha confirmado que los aranceles a un segundo catálogo de productos chinos se elevarán del 10% actual al 25% casi de inmediato y ha amenazado con imponer otros sobre algunas mercancías que aún no se han visto afectadas.

La disputa, como señalan desde la consultora Drewry, está más relacionada con una lucha de poder entre dos de las grandes economías mundiales y no tanto con el ámbito comercial. En cualquier caso, si lo que pretende el presidente estadounidense es acelerar las negociaciones, parece poco probable que la estrategia surta efecto y todo apunta a que la situación se recrudecerá.

Las navieras que operan en el mercado transpacífico han podido resistir ante estos cambios en 2018, ya que a pesar de tener que realizar algunos cambios operativos, se han beneficiado de la escalada de los precios de flete, al querer la mayoría de cargadores que sus mercancías fueran enviadas antes de la entrada en vigor de los nuevos aranceles.

Además, las mercancías que se mueven en contenedor se han visto menos expuestas a esta subida de precios, especialmente en la del 10%, y compensadas al mismo tiempo por la devaluación de la moneda china, pero si aumentan en un 25%, todo apunta a una reducción de la demanda.

Los datos de la consultora muestran que para un nivel del 10%, los volúmenes desde China hacia Estados Unidos se han reducido en un 6%, pero para un nivel del 25%, el descenso sería del 15%, solamente en esta dirección.

Si las exportaciones desde el país asiático resultan muy costosas, los cargadores chinos podrían considerar utilizar los puertos de Taiwán o Vietnam, entre otros. En cualquier caso, estos mercados no pueden replicar la actividad actual en China de una manera tan rápida y económica.

trafico-entre-asia-y-la-costa-este-eeuu

Los intensos intercambios de finales de 2018 entre Asia y la costa este de Norteamérica han llegado a su fin en el primer trimestre de 2019, con un crecimiento del 3,6% frente al 18,1% registrado entre octubre y diciembre. Sin embargo, la demanda ha repuntado en abril, con un ascenso cercano al 20% en los envíos hacia la costa este, aunque los dirigidos hacia la costa oeste hayan caído un 2%.

La capacidad se ha mantenido débil en los primeros meses del año, pero parece que los operadores leyeron bien las intenciones del mercado, con un crecimiento del 8% en los espacios disponibles en el mes de mayo que en muchos casos se ha debido a las cancelaciones. El cambio más significativo ha sido la incorporación de un buque extra en el servicio TP18/Lone Star de 2M, que ahora cuenta con 11 embarcaciones de unos 6.500 TEUs.

Aún es preciso esperar para ver cómo los operadores reaccionan a las nuevas tarifas, pero probablemente mantendrán una actitud desconfiada después de ver la media de utilización de los buques en el primer trimestre de 2019 y el impacto que ha tenido en las tasas de flete, que han caído a su nivel más bajo desde junio de 2018 en marzo.

A pesar de los buques viajaban llenos en los meses finales del año, en el tercer mes de 2019 los factores de carga se situaban cerca del 85%. La pequeña recuperación en los precios registrada en mayo indica que ahora los buques viajan más llenos, pero es probable que las navieras se planteen una reducción de la capacidad para sostener la potencial pérdida de tráfico derivada de la guerra comercial.