La línea ferroviaria de mercancías que une Zaragoza, Teruel y Valencia ha quintuplicado su tráfico de mercancías tras las últimas mejoras ejecutadas, entre las que se encuentra la reducción del número de limitaciones de velocidad y la posibilidad de circular por ella durante las 24 horas del día gracias a la extensión del sistema de comunicaciones tren-tierra.

Aunque en algunos momentos solamente Continental Rail ha mantenido la actividad en esta conexión, con tres trenes semanales entre Bilbao, Zaragoza y Silla, en Valencia, ahora son cuatro los operadores que utilizan este trazado.

En total, mueven más de 15 trenes cada semana, según explica El Heraldo de Aragón, pero la línea está aún lejos de su capacidad total, que se ha triplicado, pasando de 42 a 112 servicios disponibles a la semana.

El último ha sido Renfe, que opera una línea de contenedores entre el puerto de Valencia y PlaZa para el grupo aragonés JCV, que enviará tres convoyes a la semana, aunque su puerto de referencia seguirá siendo el de Barcelona, que también cuenta con una mejor conexión ferroviaria.

Por su parte, Noatum, que opera la terminal ferroviaria de PlaZa, ha puesto en marcha una línea regular de ida y vuelta, que inicialmente iba a consistir en un tren semanal, pero solamente en la primera semana se han movido cinco.

Desde el otoño de 2017, Comsa mueve tres trenes semanales cargados con vehículos de Citroën entre la localidad zaragozana de Grisén y Valencia, al que se ha sumado en enero un cuarto. Mientras, Continental Rail ha reforzado sus tres trenes semanales con dos adicionales en función de la demanda.

Las mejoras comprometidas por el Ministerio de Fomento para renovar la línea ascienden a más de 300 millones de euros. Entre ellas, destaca la construcción de apartaderos de 750 metros a lo largo de la vía única.