La pandemia del Covid-19 provocará una reducción del 4% en la demanda de transporte marítimo en 2020, lo que supone la primera caída desde el año 2009. Así se explica en el último informe de Clarksons, recogido por Anave, que sitúa el movimiento total en 11.396 millones de toneladas.

Aunque en primavera, la consultora anticipaba una ligera caída del 0,1%, sus previsiones han empeorado, si bien se calcula que en 2021 el comercio se recuperará en un 4,7%, superando incluso los valores de 2019.

En el segmento del transporte de contenedores, la demanda se desplomó en el primer semestre debido a la paralización del comercio en China y los confinamientos en numerosos países, interrumpiéndose las cadenas de suministro a nivel mundial.

La demanda de transporte en contenedor se reducirá igualmente un 4% en 2020, con 1.800 millones de toneladas, pero para 2021 se estima un crecimiento del 5,8%.

Por otro lado, los fletes de los petroleros han registrado cifras récord en el segundo trimestre, reduciéndose sustancialmente en el tercero, mientras que los de graneleros, portacontenedores y gaseros se han mantenido a la baja hasta el tercer trimestre, cuando se ha iniciado su recuperación.

Además, hasta finales de agosto se han entregado un 13% menos de buques (medido en tpm) que en el mismo periodo de 2019 y los pedidos han descendido un 49% debido no solamente al Covid-19, sino también a la incertidumbre existente respecto a las nuevas normativas y las tecnologías que permitirán cumplir con ellas en los próximos años.

La cartera de pedidos ya había caído un 20% en septiembre respecto a principios de 2020, situándose en mínimos de los últimos 17 años. En estos meses, también se han reciclado 296 embarcaciones, con un peso de 13,6 millones de toneladas, correspondientes en su mayoría a graneleros.