La exportación española de frutas y hortalizas frescas ha cerrado 2020 con alrededor de 13,5 millones de toneladas, un volumen similar al de 2019, según las estimaciones de Fepex, que reflejan un crecimiento del 5% en el valor, hasta los 14.200 millones de euros.

De los 14.200 millones de euros que totalizará la exportación en 2020, 6.100 millones de euros corresponden a hortalizas y 8.100 millones a frutas, siendo el mercado comunitario el receptor del 94% del total.

La producción y exportación hortofrutícola se reveló como una actividad esencial durante el confinamiento, aunque las nuevas exigencias de seguridad en el campo y en las centrales de manipulación han supuesto un incremento significativo de los costes para las empresas.

El año ha estado marcado por el acuerdo post-Brexit con Reino Unido, que es el tercer destino de las ventas españolas. La exportación española ha mantenido una evolución positiva del 8% hasta octubre, totalizando 1.547 millones de euros.

Conviene apuntar que el acuerdo alcanzado el día de Nochebuena evitará la imposición de aranceles, pero no las nuevas formalidades y controles aduaneros desde este mes de enero.

La competencia de terceros países también se ha recrudecido durante 2020, pues la importación ha crecido un 7% hasta octubre y el 64% procede de países terceros. El mayor impacto se ha producido en cultivos que coinciden en periodos y calendarios con las producciones españolas.

Uno de los retos para 2021 es que se aplique una política comercial más justa, que corrija la competencia desleal que sufren las producciones comunitarias, así como la aplicación de medidas para la mejora de la competitividad acordes con el reto que plantea la globalización del mercado comunitario.