En el año 2019, la exportación española de frutas y hortalizas ha crecido un 8%, hasta los 13,5 millones de toneladas, llegando su valor a los 13.400 millones de euros, lo que supone un incremento del 5%. Aunque solamente se dispone de datos hasta noviembre, Fepex ha realizado una estimación con la información disponible del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales.

Según sus cálculos, la Unión Europea habría sido el destino del 94% de la exportación española de frutas y hortalizas, que absorbe más del 60% de la producción nacional. En concreto, los datos hasta noviembre de 2019 reflejan un aumento del 9% hasta los 12 millones de toneladas y del 5% hasta los 12.131 millones de euros.

Las ventas de hortalizas han crecido un 6% hasta los 4,9 millones de toneladas, por un valor de 5.059 millones de euros, un 10% más, aunque se ha reducido significativamente el de algunos productos. En lo que se refiere a la fruta, la exportación ha repuntado un 12% hasta los siete millones de toneladas, por un valor de 7.071 millones, un 3% más.

Competencia de Marruecos

Los datos globales reflejan una evolución al alza, especialmente en volumen, pero muestran también situaciones muy dispares y, en algunos casos, comportamientos negativos de producciones destacadas, como la fruta de hueso, mientras que en las hortalizas, preocupa la producción y exportación del tomate, que está perdiendo peso en Europa por la competencia de Marruecos.

De hecho, sus exportaciones están creciendo en volúmenes muy superiores a los previstos en el Acuerdo de Asociación, que incluye un contingente preferencial de 285.000 toneladas y medidas para evitar perturbaciones en los mercados comunitarios, que no se están aplicando.

En 2019, las exportaciones de Marruecos a la Unión Europea han superado de nuevo un máximo histórico de 484.822 toneladas, gracias a unos costes de producción muy inferiores. Todo esto está llevando a tensiones proteccionistas en algunos Estados Miembros, que establecen medidas de preferencia para los productos nacionales.

En cuanto a la UE, también conviene señalar la competencia de los Países Bajos, con invernaderos de alta tecnología que les permiten estar presente en los mercados comunitarios a lo largo de todo el año, con unos rendimientos y unos costes unitarios muy competitivos.