La IRU ha pedido formalmente a la Unión Europea que se tomen medidas para poder minimizar el impacto de las restricciones que se están estableciendo y garantizar el suministro.

La organización internacional destaca que «la propagación del coronavirus y las medidas conexas ya están causando una discontinuidad masiva en el movimiento de mercancías y personas», por lo que solicita a la Comisión que «tome la iniciativa con medidas enérgicas», ya que, a su juicio, «existe un alto riesgo de escasez sin precedentes de suministros, incluidos los suministros vitales”.

Desde CETM, también se destaca que «resulta fundamental garantizar su actividad en una situación de emergencia como la que se está viviendo actualmente ante la feroz propagación del coronavirus».

La organización empresarial internacional calcula que un posible cierre de fronteras podría causar en el peor de los casos pesimista pérdidas por valor de 60.000 millones de euros.

Por ello pide medidas para garantizar la movilidad y evitar el bloqueo del transporte transfronterizo, así como que las medidas de aislamiento se difundan con transparencia.

Además, CETM solicita que se tomen medidas de manera conjunta para evitar contradicciones en el territorio europeo y se asegure el suministro de productos esenciales y material sanitario, ya que, como destaca, del sector «depende que los suministros lleguen a tiempo y a todos los territorios que viven esta difícil situación».