La Organización Mundial del Comercio ha hecho pública esta semana una nueva nota informativa que pone de relieve cómo el comercio de bienes y servicios se ha visto afectado por el cierre temporal de las fronteras y las restricciones a los viajes a raíz de la pandemia de covid-19.

La institución estima que las medidas de control que se han tomado para contener el avance de la pandemia se han traducido en restricciones al movimiento de mercancías a nivel internacional con impacto en los servicios de transporte, en sus costes así como en el movimiento de la información de la carga.

En concreto, la OMC afirma que algunos países en vías de desarrollo han dado cuenta de las dificultades que tienen para importar productos no sanitarios, incluyendo alimentarios, así como para exportar a sus países vecinos.

Así mismo, en el este de África se han producido importantes retrasos en los pasos fronterizos terrestres causados por la realización de tests a los conductores profesionales, circunstancia que ha provocado que los países de la zona se hayan visto a introducir un sistema de trazabilidad para los conductores, con el fin de evitar nuevas roturas en las cadenas de suministro regionales.

Todas estas circunstancias indican, según la OMC, que habrá dificultades para recuperar el tráfico internacional de mercancías por completo, por lo que llama a potenciar la cooperación entre países para compartir aquellas medidas que hayan sido más eficaces en el control de la pandemia.

De igual modo, la organización internacional también llama a preparar las cadenas de suministro y los servicios de aduana para futuras crisis sanitarias que pudiera producirse en el futuro, analizando las medidas que se han tomado en el caso de la covid-19 y los efectos que han tenido sobre el comercio global.