Los astilleros japoneses deben fusionarse si quieren sobrevivir

Recientemente se ha conocido que la cartera de pedidos de los astilleros japoneses a superado a la de los surcoreanos.

Los astilleros japoneses, que se enfrentan a una disminución en su cartera de pedidos, deben prepararse para realizar una serie de fusiones con el objetivo de mantenerse competitivos dentro del sector.

Así lo han manifestado los representantes de Japan Marine United, JMU, el astillero resultante de la integración de las compañías IHI Marine, NKK e Hitachi Zosen, que han declarado que los astilleros nipones necesitan buscar nuevas fusiones y adquisiciones para evitar desaparecer de la escena actual, en la que los astilleros chinos y surcoreanos ofrecen servicios más económicos.

Desde JMU han manifestado que actualmente «hay demasiados astilleros» y que las fusiones son «primordiales para que la mejora de la competitividad tecnológica se entienda como una solución viable». Asimismo, han manifestado que Japón debe establecer a «la mayor brevedad posible» una nueva estructura industrial para hacer frente a los competidores chinos y surcoreanos.

En este contexto, Mitsubishi Heavy Industries ha firmado recientemente una alianza con los astilleros Imabari Shipbuilding, Oshima Shipbuilding y Namura Shipbuilding para tratar de reducir los costes.

El aviso de Japan Marine United se produce semanas después de que se conociese que la cartera de pedidos de los astilleros japoneses habían superado por primera vez en 17 años a la de sus competidores surcoreanos. En concreto, en diciembre de 2016 han alcanzado los 20,6 millones de CGT, sobrepasando en un 3,5% los 19,9 millones de CGT de los astilleros surcoreanos. 

Los datos del pasado mes de diciembre suponen un cambio radical respecto a los registrados en 2015, cuando la cartera de astilleros de Corea del Sur superaba en un 20% a la de sus competidores japoneses, con 31,1 millones de CGT frente a los 25,6 millones de la cartera de pedidos de Japón. No obstante, las cifras del último mes de 2016 también reflejan un descenso en los pedidos de ambos países.