Lo cortés no quita lo valiente y, pese a las posiciones encontradas, los clientes de las empresas de transporte de mercancías insisten en la importancia de introducir las 44 toneladas en España, como un elemento clave para la competitividad del propio país, al tiempo que son capaces de reconocer que la llegada de estas composiciones supone un coste extra para las empresas de transporte, extremo que también aparece colocado sobre el tapete de la negociación.

A juicio de Carlos Castáñ, presidente de Aeutransmer, «las 44 toneladas son un tema que afecta a la economía de todo el país y de manera especial a la industria española».

Así pues, dada la importancia de este asunto para los principales clientes del transporte de mercancías por carretera, Castáñ niega la mayor y ha pedido durante la asamblea de Aeutransmer celebrada esta semana a los representantes empresariales de este sector que «no mezclen negociaciones comerciales con un asunto que afecta a toda la economía española».

En este mismo sentido, el presidente de Aeutransmer llama a las asociaciones de transporte a «mantener el diálogo para avanzar en lo que puede ayudar a mejorar la economía del país»y destaca que los cargadores «siempre están al lado del transporte en todo lo que tenga que ver con mejorar su competitividad«.

De igual modo, el presidente de Aeutransmer también reconoce que «en las 44 toneladas todos los cargadores somos sensibles a que hay un incremento de costes y de eso se puede hablar« y ofrece su colaboración para abordar temas de gran calado para el transporte, como, a su juicio, son la descarbonización, el precio del combustible, la falta de conductores y la digitalización.