Con su publicación oficial en el Boletín Oficial del Estado, la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética entra en vigor definitivamente el 21 de mayo.

En concreto, la norma fija el objetivo de reducir en el año 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero del conjunto de la economía española en, al menos, un 23% con respecto a las de 1990. De igual manera, también se pretende que España alcance la neutralidad climática antes de 2050.

Por lo que respecta al transporte, se establece que el Gobierno establecerá objetivos anuales de integración de energías renovables y de suministro de combustibles alternativos con especial énfasis los biocarburantes avanzados y otros combustibles renovables de origen no biológico.

Además, el Ejecutivo adoptará las medidas reglamentarias necesarias para lograr el cumplimiento de los objetivos de integración de energías renovables y suministro de combustibles alternativos en el transporte, con especial énfasis los biocarburantes avanzados y otros combustibles renovables de origen no biológico en el transporte aéreo.

Transporte por cvarretera

La Ley de Cambio Climático implica que la aplicación de nuevos beneficios fiscales a productos energéticos de origen fósil deberá estar debidamente justificada por motivos de interés social, económico o atendiendo a la inexistencia de alternativas tecnológicas. Además, se revisará la fiscalidad periódicamente para ir eliminando estos beneficios.

En este sentido, se fomentará, mediante la aprobación de planes específicos, la penetración de los gases renovables, incluyendo el biogás, el biometano, el hidrógeno y otros combustibles en cuya fabricación se hayan usado exclusivamente materias primas y energía de origen renovable o permitan la reutilización de residuos orgánicos o subproductos de origen animal o vegetal.

Reparto urbano

En este ámbito se fija el objetivo para alcanzar en el año 2050 un parque de turismos y vehículos comerciales ligeros sin emisiones directas de CO2.

Por otra parte, los planes de movilidad urbana sostenible que tendrán que adoptar los municipios de más de 50.000 habitantes y los territorios insulares antes de 2023 deberán contar con lo que el legislador, de una manera un tanto genérica, llama «medidas destinadas a fomentar el reparto de mercancías», sin aclarar más, así como integrar los planes específicos de electrificación de última milla con las zonas de bajas emisiones municipales.

Transporte marítimo

Para los puertos de competencia del Estado el Gobierno se obliga a adoptar medidas para la reducción paulatina de las emisiones generadas por el consumo de combustibles fósiles de los buques cuando estén amarrados o fondeados en los puertos, con el fin de alcanzar el objetivo de cero emisiones directas de estos antes de 2050.

Concretamente, se promoverá la mejora de la eficiencia energética y de la calidad del aire de las instalaciones portuarias con medidas de incentivo económico, la generación o contratación de energía de origen renovable en puertos, el impulso al transporte ferroviario con origen y destino en puertos, el impulso al desarrollo de autopistas del mar, la mejora de accesos viarios, y el estímulo al uso de energías alternativas en el transporte marítimo.

Para cumplir con este fin se promoverá la articulación y consolidación de cadenas logísticas sostenibles con origen o destino en puertos mediante iniciativas estratégicas dirigidas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en puertos, así como en las cadenas de transporte marítimas o terrestres con origen o destino en puertos.

Además, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana impulsará el desarrollo de autopistas del mar y líneas regulares de transporte ro-ro a través de ayudas previa solicitud a la Comisión Europea de la correspondiente autorización.

Estrategia de ‘Transición Justa’

Con la Estrategia de Transición Justa, el Gobierno busca garantizar un tratamiento equitativo y solidario que evite consecuencias negativas en algunos sectores económicos, grupos de trabajadores o zonas del país.

La Estrategia identificará a aquellos colectivos, sectores, empresas y territorios potencialmente vulnerables al proceso de transición a una economía baja en emisiones de carbono.

Ferrocarril

En el ámbito del transporte de mercancías, y con el fin de mejorar su eficiencia energética y competitividad, el Gobierno establecerá objetivos de penetración del ferrocarril en el transporte de mercancías en distancias superiores a los 300 kilómetros y elaborará una estrategia de impulso del transporte de mercancías por ferrocarril, en la línea que ya trabaja el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana con el programa ‘Mercancías 30’ con la que se quiere potenciar el transporte ferroviario como eje vertebrador de las cadenas logísticas a través de una batería completa de acciones destinadas a mejorar infraestructura, capacidad de la red y terminales.