La Administración Biden ha decidido tomar el toro por los cuernos y adoptar medidas contundentes para evitar que los cuellos de botella que se vive en alguna de las infraestructuras logísticas de los Estados Unidos se traduzcan en los desabastecimientos que se están viviendo en el Reino Unido.

En este sentido, el presidente Biden ha anunciado esta misma semana que ha firmado una orden ejecutiva con iniciativas para acelerar la recepción de mercancías en el país, de camino hacia un sistema logístico que se pretende que funcione a tiempo completo, las 24 horas del día, los siete días a la semana.

Con ello se quieren evitar desabastecimientos de cara al período que comienza con Acción de Gracias y llega hasta las Navidades.

En concreto, el presidente Biden ha anunciado que el puerto de Los Ángeles se ha comprometido a comenzar a operar las 24 horas del día, los siete días de la semana, en línea con lo que ya ha puesto en marcha hace unas semanas el enclave portuario de Long Beach.

Tradicionalmente, los puertos estadounidenses solo han estado abiertos durante los días laborales y ahora se pretende aprovechar el horario nocturno, en que las carreteras tienen menos circulación y en el que el puerto angelino estima que la carga sale a un ritmo un 25% más rápido que durante el turno diurno.

Por otra parte, Biden también ha dado cuenta de que Walmart se ha comprometido a aumentar hasta en un 50% su trabajo las horas de menor actividad durante las próximas semanas, mientras que tanto FedEx como UPS, que mueven un 40% de los paquetes en el país, impulsarán el movimiento nocturno de paquetería.

En definitiva, Biden ha anunciado que tiene intención de apoyar plenamente al sector logístico estadounidense y de tomar las medidas ejecutivas que sean pertinentes para, según ha afirmado, no solo superar esta situación coyuntural con cuellos de botella en las cadenas de suministro, sino para mejorar el abastecimiento de mercancías en el país a medio y largo plazo.