Estibadores trabajando

Las empresas estibadoras de Las Palmas siguen insistiendo en que la cuota fija de la Tarifa Máxima Empresarial es necesaria para cubrir la deuda de Sestiba, ahora Sagep, y piden que se amplíe el plazo hasta el año 2021, aunque rebajada en un 20%.

Sin embargo, las organizaciones sectoriales que integran la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) decidieron no seguir pagando la cuota, puesto que la deuda que en 2003 era de 12 millones de euros, lejos de disminuir, ha aumentado hasta los actuales 18,5 millones.

En octubre de 2003 se estableció un recargo a las importaciones que entraban por el puerto de Las Palmas de 0,80 céntimos por cada tonelada. La cuota se estableció inicialmente sólo hasta 2007, plazo considerado suficiente como para saldar la deuda de Sestiba. A pesar de todo ese plazo se ha prorrogado hasta el día de hoy y los estibadores quieren ampliar nuevamente otros 10 años.

Ante esta situación, los empresarios que han pagado ya más de 20 millones de euros y que han constatado el aumento de la deuda de Sestiba, han decidido no continuar abonando la tasa. Para la patronal, es un problema que tienen que resolver los estibadores y no las empresas del sector, al tratarse de un problema de mala gestión.

Con todo, todos los implicados acudieron a la Comisión de Puertos de la CCE, en la que los estibadores anunciaron la apertura de una ronda de negociaciones con cada una de las sectoriales. Parece que las negociaciones van a ser difíciles ya que el presidente de la CCE, Sebastián Grisaleña aseguró que, aunque la tasa es obligatoria, los empresarios canarios van a pelear para que la deuda de Sestiba sea asumida enteramente por el Puerto y las sociedades accionistas de la estiba.

Por su parte el presidente del Puerto de Las Palmas, ha indicado que «se tiene que poner una fecha límite a la cuota con unos años muy concretos y dejar claro en el informe que no puede haber renovación específica a partir de esa fecha».