Tan mal pinta el presente, que hasta los proveedores de vehículos industriales han tenido que salir en defensa de sus clientes transportistas, ante el olvido que viven, no ya en España, sino en toda la Unión Europea.

El propio secretario general de Acea, la patronal europea de las marcas de automóviles, Eric-Mark Huitema, ha insistido esta semana en que «si bien los camioneros se aseguraron de que nos entregaran alimentos y medicamentos durante la crisis de la covid-19, sus vehículos ahora se pasan por alto con demasiada frecuencia en los planes de recuperación, que se centran principalmente en los vehículos de pasajeros».

Además, según Huitema, «lo mismo ocurre con el despliegue de puntos de recarga y estaciones de recarga de combustible en toda la UE. Los requisitos de infraestructura específicos de los camiones con energías alternativas simplemente se están descuidando».

La organización europea pide que la Comisión también juegue un papel importante para salvaguardar las condiciones de mercado armonizadas en toda la UE, así como garantizar que se brinden incentivos para todos los tipos y categorías de vehículos.

Al mismo tiempo, la patronal destaca que España sí que ha articulado algunas medidas e insta a los Estados miembro y a la UE a incluir esquemas de renovación de flota específicos para vehículos pesados ​​en sus planes de recuperación cuanto antes.