La crisis sanitaria ha convertido en urgente algunas de las principales demandas de los inversores portuarios para mejorar la competitividad de los puertos españoles.

En este sentido, la última junta de Pipe ha analizado en profundidad el impacto económico que ha originado la crisis de la covid-19 en empresas portuarias, operadores y terminalistas.

En este nuevo marco de incertidumbre, la organización aboga por la conveniencia de reducir las tasas portuarias, con carácter estructural y no coyuntural, la necesaria agilización de los procesos de ampliación de los plazos concesionales, así como por profundizar en el debate sobre la gobernanza portuaria.

Con estos fines, la patronal pretende hacer llegar al gobierno y a los grupos parlamentarios sus propuestas, al hilo de las medidas tomadas para paliar los efectos negativos de la pandemia en el sector marítimo portuario y lograr una mayor competitividad, a través de la reducción de costes del paso de mercancías por los puertos, algo prioritario, a su juicio.

Pipe considera que «en un momento crítico para la economía española, las empresas portuarias, que funcionan como termómetros de la misma, no pueden permanecen ajenas a las medidas para reactivar la recuperación económica«.

Así mismo, la organización ha incorporado a First State, fondo de infraestructuras que ha adquirido la terminal de Vopak Algeciras, como nuevo socio, en una operación de febrero de este 2020 que incluía las terminales químicas en Amsterdam y Hamburgo.