Jean-Claude Juncker

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, durante su presentación del plan de inversiones en el Parlamento Europeo.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los 28 ha expresado en el Consejo Europeo del jueves 18 de diciembre su respaldo político al plan de inversión presentado por el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, que pretende movilizar 315.000 millones de euros para reactivar la economía europea. Pero han evitado anunciar contribuciones de capital concretas a la espera de que se concrete cómo funcionará este nuevo instrumento.

Algunos jefes de Estado, como el presidente francés François Hollande, han adelantado que están dispuestos a contribuir, pero sin dar cifras. Otros, como el primer ministro finlandés, Alexander Stubb, han dejado claro que no lo harán. España quiere conocer los detalles del plan antes de decidir, aunque el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha dicho que tiene una predisposición favorable a participar.

Los jefes de Estado y de Gobierno «piden que se ponga en marcha un Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas dentro del grupo del Banco Europeo de Inversiones con el objetivo de movilizar 315.000 millones de euros en nuevas inversiones entre 2015 y 2017″, según las conclusiones aprobadas por el Consejo Europeo.

Bruselas presentará su propuesta legislativa en enero y el objetivo marcado por los líderes europeos es que sea aprobado por la Eurocámara y los Gobiernos en junio, «de forma que las nuevas inversiones puedan activarse ya a mediados de 2015».

Las conclusiones recuerdan que el Fondo está abierto a contribuciones de los Estados miembros con el fin de aumentar su potencia por encima de los 315.000 millones previstos y que la Comisión adoptará una «posición favorable» a la hora de valorar estas aportaciones de capital en el procedimiento por déficit excesivo.

Inversiones para el transporte

Durante el pasado mes de julio, Juncker anunció su plan de 300.000 millones de euros durante su discurso de investidura ante la Eurocámara para ganarse el apoyo de los socialistas y ha decidido acelerarlo ante el empeoramiento de la situación económica de la eurozona. “El dinero se invertirá en proyectos de interés europeo que estén maduros en ámbitos como el transporte, la energía o la economía digital”.

Para identificar estos, se creó un grupo de trabajo donde están representadas las capitales de los Estados miembro. En este sentido, España presentó un dossier, con 60 proyectos por valor de 52.971 millones de euros, en el que se incluía una partida de más de seis millones de euros para el transporte.

Presupuesto de la Unión Europea para 2015

Por otro lado, el miércoles 17 de diciembre, el Parlamento Europeo ha aprobado el borrador de presupuesto de la Unión Europea para 2015 y un aumento del montante de 2014. El documento adoptado prevé destinar 145.320 millones de euros a compromisos y 141.210 millones para pagos en 2015. Asimismo, incluye 4.250 millones de euros adicionales para abonar facturas pendientes de 2014.

En concreto, la prioridad del Parlamento ha sido asegurarse de que se dispone de fondos suficientes para pagar las facturas que se deben a los contratistas que trabajan en proyectos financiados por la UE en los Estados miembros. Para los eurodiputados es esencial que se acuerde un plan para reducir el número de facturas pendientes de pago, así como garantizar que se financian inversiones en áreas que la UE considera prioritarias en sus compromisos políticos.

Plan de pagos

A instancias del Parlamento, que ha insistido mucho sobre este punto, la Comisión Europea presentará un plan para reducir el número de facturas pendientes de pago. El montante que se adeuda se elevaba a 23.400 millones de euros al término de 2013 y se espera que a finales de 2014 alcance los 25.000 millones, según las últimas previsiones de la Comisión Europea. El plan fijará un «nivel sostenible» de facturas impagadas de forma que este no pueda ser superado.

Para reducir el número de facturas impagadas, la Eurocámara quería utilizar los 8.800 millones de ingresos extra que ha conseguido la UE este año gracias a multas abonadas por compañías que han incumplido la legislación comunitaria. De este modo, los Estados miembros han aceptado utilizar 3.530 millones de euros de estos fondos para este propósito, pero el resto volverá a sus presupuestos nacionales.