El crecimiento de las exportaciones de mineral de hierro desde Brasil y la disminución de la oferta de buques en la región mantiene actualmente en unos niveles elevados la demanda del segmento ‘capesize’ en el Atlántico, con lo que se prevé que sigan aumentando las tasas de carga.

Este tipo de buques están viviendo un gran momento, con los fletes alcanzando cotas de récord a pesar del aumento de las preocupaciones por la ralentización de la economía global, tal y como señalan desde Drewry. Los precios seguirán manteniéndose al alza durante lo que queda de 2019, principalmente por la cercanía de los nuevos límites de azufre y la fuerte recuperación del tráfico de mineral de hierro en Brasil.

Tras el derrumbe de la presa de Vale en Brasil a finales de enero, la oferta de este material se redujo en gran medida en el primer semestre, exportando el país menos de 20 millones de toneladas en abril y alcanzado su mínimo histórico el día 4 del mes.

Ahora, el suministro se ha reanudado y las exportaciones alcanzaron los 34,3 millones de toneladas en el mes de julio, un 80% más que en abril. La fuerte demanda del segmento ‘capesize’ en el país ha llevado a una disminución del tonelaje disponible en el Atlántico, llevando los fletes a unos precios excesivamente altos.

Dado que el país exporta la mayor parte de su mineral de hierro hacia el Lejano Oriente, principalmente hacia China, un buque puede tardar entre 80 y 90 días en completar su ruta. Por tanto, los que fueron cargados en junio y julio en los puertos brasileños estarían disponibles de nuevo para ser cargados entre septiembre y octubre.

Límites de azufre

Teniendo en cuenta que en el Atlántico no se han utilizado otros buques ‘capesize’ para atender la demanda creciente, los precios son cada vez más elevados. Además, dada la cercanía de lla entrada en vigor de los nuevos límites de azufre de la OMI, la oferta de buques se ha reducido, pues muchas navieras están instalando ‘scrubbers’, un proceso que tarda aproximadamente un mes, en el que las embarcaciones deben retirarse de la circulación.

En total, 45 embarcaciones han sido equipadas con estos sistemas entre los meses de junio y agosto, lo que equivale al 3% de la flota operativa en términos de tonelaje. Desde la consultora, creen que los ‘scrubbers‘ seguirán en auge en los próximos meses, con casi el 10% de la flota mundial restante de buques ‘capesize‘ parando para completar su instalación hasta finales de 2019, con el consiguiente aumento de las tasas.