Aterrizaje en el aeropuerto madrileño de Barajas

El Dora, aprobado para el periodo 2017-2021, preveía una disminución de las tarifas a razón del 2,2% anual.

La Asociación de Compañías Españolas de Transporte Aéreo, Aceta, ha lamentado la decisión del Gobierno de congelar las tarifas aeroportuarias en 2019, pese a que estaba prevista una reducción de las mismas hasta 2021 para fomentar el tráfico aéreo y con ello, la economía y la recaudación fiscal.

Para Aceta, los buenos resultados de Aena en el primer semestre de 2018, cuando su beneficio ha crecido un 11,6% hasta los 514,5 millones de euros, justifican la petición de reducir las tarifas. 

Esta congelación se aleja de las previsiones del Documento de Regulación Aeroportuaria, Dora, aprobado para el quinquenio 2017-2021, que preveía una disminución del 11% a razón de un descenso del 2,2% anual y que solamente se ha aplicado en los dos primeros años. 

Esta situación ha causado preocupación entre las compañías aéreas, dado que supone «un obstáculo a la actividad y competitividad del sector « en un contexto caracterizado por la fuerte competencia que están ejerciendo los destinos alternativos y en el que el turismo internacional empieza a tocar techo.

La Asociación esperaba que se mantuviera la reducción de las tarifas, ya que según señala, había sido defendida por el Grupo Socialista cuando estaba en la oposición por el efecto positivo que podría tener para mejorar la competitividad del sector. Para Aceta, no aplicarla «supondrá un obstáculo y un freno a la actividad y al fomento del tráfico aéreo«.

Según Aena «se mantiene el descenso de las tarifas»

Sin embrago el análisis que se hace desde Aena es otro muy diferente, al entender que se continúa con la aplicación del descenso de las tarifas aeroportuarias del 11% durante el periodo 2017-2021, tal y como establece el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) aprobado en 2017.

No obstante desde Aena se apunta que el marco tarifario recogido en el DORA establece que el esquema para la fijación de tarifas se basa en el principio de recuperación de costes esperados, de forma que los costes previstos para esos cinco años y la previsión de pasajeros marcan la senda tarifaria que Aena debe aplicar desde 2017 a 2021.

Una vez cerrado el ejercicio de 2017, se ha constatado que el ingreso por pasajero ha sido menor al establecido en el DORA, por lo que es necesario aplicar una corrección para recuperar esa cantidad en 2019, que se realizará al margen de la rebaja de tarifas acordada.