La Organización Europea de Puertos Marítimos ha publicado un documento en el que expone su posición sobre los objetivos del Pacto Verde Europeo en relación a los puertos. Desde Espo, comparten la ambición de la Unión Europea por convertirse en la primera zona libre de emisiones para 2050, pero creen que no debe afectar a la competitividad de la economía, lo que exige una gran cooperación entre los responsables de la toma de decisiones.

En este sentido, los puertos pueden ser un aliado estratégico, pues la reducción de las emisiones también es uno de sus objetivos y están dispuestos a ayudar a la industria marítima en esta misión. Para ello, resulta clave la colaboración entre puertos y líneas marítimas, aunque depende en gran medida de las decisiones de los proveedores energéticos y cargadores.

Evidentemente, no existe una hoja de ruta válida para todos los puertos y cada uno debe adaptar los objetivos de transición energética a sus circunstancias particulares. No obstante, sí es necesario fijar una serie de límites y apostar por tecnologías más limpias.

En opinión de la Organización, debería aplicarse una estrategia gradual para reducir las emisiones en los puertos, centrándose inicialmente en los más cercanos a las áreas urbanas y en segmentos como los de los cruceros y ferries.

Conexión a la red eléctrica

Para 2030, las emisiones de CO2 de los buques durante el atraque y en los puertos deberían reducirse un 50% de media en todos los segmentos. Una de las soluciones para ello pasa por la conexión de las embarcaciones a la red eléctrica en los puertos, de modo que puedan mantener sus motores desconectados.

La revisión de la Directiva sobre impuestos a la energía debe incluir una exención de impuestos para todos los combustibles limpios sostenibles, incluido este sistema. También debe potenciarse el papel del GNL para la reducción de emisiones en el transporte marítimo, pues la industria necesita certeza para seguir realizando inversiones en los próximos años.

Además, teniendo en cuenta la naturaleza internacional del sector, es esencial adoptar un enfoque global. La Unión Europea tendría que aumentar la presión sobre la OMI para se tomen medidas significativas de cara a 2023, y cualquier propuesta comunitaria, como el Esquema de Comercio de Emisiones o el fondo de innovación, deben ser examinadas por el sector portuario para salvaguardar su competitividad.

Huella medioambiental

Desde Espo, reconocen el papel del ferrocarril y los canales de navegación interior en la reducción de emisiones, pero destacan también las posibilidades de las autopistas del mar y el Transporte Marítimo de Corta Distancia para un transporte sostenible.

Asimismo, creen que la digitalización de los puertos aumentará la transparencia en la cadena de suministro y podría ayudar a crear conciencia sobre la huella medioambiental. Al mejorar la comunicación entre las diferentes partes, los procesos logísticos pueden optimizarse y los modos de transporte pueden ser utilizados de una mejor manera.

Por último, los puertos reclaman un marco financiero plurianual de la Unión Europea suficientemente fuerte para invertir en un futuro sostenible, y un fuerte apoyo al mecanismo ‘Conectar Europa’ para potenciar las inversiones portuarias.